Por decisión de sus padres -es hijo de Roberto Moldavsky- no vio televisión en su infancia y asume agujeros en la cultura. Por qué dice que hasta los gorilas tienen en su sangre algún grado de peronismo y asegura que ese movimiento es la raíz de muchos problemas pero también de muchas soluciones. El elogio del sufrimiento y la defensa de lo roto.