La locutora que durante tantos años se reía y acompañaba a Tinelli se atrevió a salir de su zona de confort, a hablar de actualidad y a defender sus opiniones políticas en los medios. Dice que ésta es su auténtica y su mejor versión. No cree en el amor para siempre, no quiso tener hijos ni casarse para poder salir, viajar y dedicarse a su carrera y fue incomprendida. El gran amor de su vida que la hizo sufrir y le costó olvidar. La política, el movimiento feudalista y las nuevas propuestas.